Google aclara la información sobre los límites de tamaño de archivo predeterminados para el robot rastreador

Google aclara la información sobre los límites de tamaño de archivo predeterminados para el robot rastreador 2

El mundo del SEO y el desarrollo web gira en torno a un actor fundamental que a menudo pasa desapercibido para el usuario común, pero que es vital para cualquier negocio: el Googlebot. Según la documentación oficial facilitada por la compañía tecnológica, este es el nombre genérico que recibe el rastreador web de Google, encargado de explorar la red de forma constante. Entender su funcionamiento es el primer paso para conseguir que una página aparezca en los resultados de búsqueda de manera efectiva.

De acuerdo con la información de la fuente, el proceso de rastreo no es algo aleatorio, sino que se basa en un software algorítmico avanzado. Este bot utiliza una enorme lista de direcciones URL que han sido detectadas en rastreos anteriores o que han sido enviadas directamente por los propietarios de los sitios a través de archivos sitemaps. Es un ciclo continuo de descubrimiento que permite a Google mantener su índice actualizado con la información más reciente de internet.

Cómo funciona el rastreo del robot de Google en el día a día

Según los datos técnicos proporcionados, el Googlebot no es un único programa estático, sino que está diseñado para ejecutarse de forma simultánea en miles de máquinas. El objetivo de esta infraestructura es ganar eficiencia y rapidez, permitiendo que el rastreador visite millones de páginas cada segundo. La compañía explica que el bot utiliza algoritmos complejos para determinar qué sitios debe rastrear, con qué frecuencia y cuántas páginas debe recuperar de cada uno de ellos para no saturar los servidores.

Para evitar problemas de rendimiento en las webs que visita, el proceso de rastreo se gestiona de manera extremadamente cuidadosa. Según la documentación, Google intenta no abrumar a los sitios web con demasiadas solicitudes al mismo tiempo. Esto se conoce en el sector como presupuesto de rastreo o crawl budget. Si el servidor de una página responde con lentitud o muestra errores, el bot suele reducir la velocidad de acceso para garantizar que la experiencia del usuario real no se vea afectada.

Es importante destacar que existen diferentes tipos de rastreadores especializados según el dispositivo. De acuerdo con la empresa, el más relevante actualmente es el Googlebot para smartphones, ya que el motor de búsqueda ha adoptado una filosofía de indexación centrada en los móviles (mobile-first indexing). Esto significa que la versión que ve un teléfono inteligente es la que se toma como referencia principal para determinar el ranking de posicionamiento en el buscador.

Los distintos tipos de rastreadores y su función específica

Aunque solemos hablar de Googlebot en singular, la fuente aclara que existen diversas variantes del rastreador que cumplen misiones específicas dentro del ecosistema digital. Además del bot principal encargado del índice de búsqueda, existen otros dedicados a tareas concretas como la publicidad o el contenido multimedia. Esta especialización permite que los procesos sean más limpios y que la información se catalogue de forma mucho más precisa según su naturaleza.

  • Googlebot Desktop: Se encarga de simular a un usuario que navega desde un ordenador de sobremesa.
  • Googlebot Smartphone: Es el rastreador prioritario que analiza la experiencia de navegación móvil.
  • Googlebot Image: Especializado en descubrir y catalogar las imágenes de los sitios web.
  • Googlebot Video: Rastrea los archivos de vídeo para mostrarlos en la pestaña correspondiente de Google.

De acuerdo con la compañía, todos estos rastreadores se identifican mediante una cadena de agente de usuario (User Agent). Gracias a este identificador, los administradores de sistemas pueden saber exactamente quién está visitando su web en cada momento consultando los registros del servidor. Esto es fundamental para distinguir entre el tráfico humano real y el tráfico generado por las herramientas de búsqueda, lo que ayuda a una mejor analítica de datos.

Cómo controlar lo que el bot puede ver en nuestra página

Uno de los puntos clave que destaca la fuente es la capacidad de los propietarios de sitios para dirigir el comportamiento del rastreador. No siempre interesa que todas las secciones de una web sean públicas o aparezcan en Google. Para ello, se utiliza un archivo estándar llamado robots.txt. Según las directrices facilitadas, este archivo permite dar instrucciones claras sobre qué directorios o archivos individuales debe ignorar el Googlebot durante sus visitas.

«El archivo robots.txt es la primera parada del Googlebot al llegar a un dominio. Si el archivo prohíbe el acceso a una ruta, el rastreador respetará esa decisión de forma estricta, siempre que la sintaxis sea correcta», según se indica en la documentación técnica oficial.

Además del robots.txt, los desarrolladores disponen de otras herramientas como las etiquetas meta robots. Según la información analizada, estas etiquetas se insertan directamente en el código HTML de cada página para dar órdenes más específicas, como «noindex» (para que la página no aparezca en los resultados) o «nofollow» (para que el bot no siga los enlaces presentes en ese contenido). Es una forma muy precisa de gestionar la visibilidad online de una marca o proyecto.

La importancia de la accesibilidad y el renderizado

A medida que la tecnología web ha evolucionado, el Googlebot también lo ha hecho. Según los datos facilitados por la compañía, el rastreador moderno es capaz de ejecutar código JavaScript para ver la página tal y como la vería una persona. Esto es un gran avance, ya que muchas aplicaciones web modernas dependen de este lenguaje para cargar su contenido. Sin embargo, la fuente advierte de que este proceso de renderizado consume más recursos y puede tardar un poco más que el rastreo de texto simple.

Para asegurar que el contenido sea indexado correctamente, se recomienda encarecidamente que los recursos críticos de la web, como el CSS y el propio JavaScript, no estén bloqueados. De acuerdo con los expertos de Google, si el bot no puede acceder a estos archivos, no podrá entender el diseño ni la estructura de la página, lo que podría perjudicar gravemente la forma en que el sitio se muestra a los usuarios finales en los resultados de búsqueda.

Finalmente, la documentación señala que el uso de la herramienta Google Search Console es la mejor forma de monitorizar cómo interactúa el bot con nuestro sitio. Desde esta plataforma, se pueden recibir alertas sobre errores de rastreo, páginas que no se pueden cargar o problemas de seguridad. En definitiva, según la fuente, mantener una comunicación fluida y técnica con el Googlebot es una de las tareas más críticas para cualquier profesional que busque relevancia en el entorno digital actual.

Fuente: https://developers.google.com/search/docs/crawling-indexing/googlebot?hl=es


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