
La búsqueda con inteligencia artificial acapara conversaciones, presupuestos y servicios de GEO, pero los datos de tráfico siguen apuntando a Google. Un análisis de la consultora Marie Haynes sobre 100 webs concluye que las visitas desde ChatGPT equivalen solo al 0,62 % del tráfico orgánico de Google, y otro estudio de la agencia británica The SEO Works calcula que la búsqueda orgánica envía 39 veces más tráfico que los asistentes de IA. Search Engine Roundtable ha reunido estos trabajos y un tercero de Kevin Indig, que apuntan en la misma dirección.
El 0,62 %: ChatGPT frente a Google en 100 webs
El estudio de Marie Haynes, publicado el 21 de octubre con el título «GEO is a distraction», analiza 12 meses de datos de Google Analytics 4 de 100 webs de distintos tamaños, con más de 145 millones de sesiones en total. Sumando todos los modelos de lenguaje, el tráfico de IA llega al 0,73 % del volumen de Google orgánico.
La IA sale mejor parada en conversión. De las 55 webs que medían conversiones, los visitantes de ChatGPT convirtieron al 13,8 %, frente al 3,02 % de Google orgánico. Pero el volumen manda: Google generó el 96,5 % de las conversiones de todos los canales analizados, con 964 conversiones frente a 36 de todos los modelos de IA juntos, es decir, unas 27 veces más.
Haynes añade un dato sobre la tendencia: las visitas desde ChatGPT crecieron rápido hasta agosto de 2025, cuando coincidieron con el lanzamiento de GPT-5, y desde entonces han bajado. La autora reconoce que su muestra es pequeña y no detalla sectores ni países de las webs.
39 veces más tráfico desde la búsqueda orgánica
El informe de The SEO Works va en la misma línea con más detalle. Analiza 95 webs en GA4 entre septiembre de 2025 y agosto de 2026 y cuenta 2,8 millones de sesiones orgánicas frente a 72.095 de asistentes de IA. El tráfico de IA supone el 2,6 % del orgánico y, por cada 100 conversiones orgánicas, la IA aporta 3,2.
Aquí la ventaja de conversión de la IA es más modesta: un 7,18 % frente al 6,08 % del orgánico, unas 1,18 veces más, y en 23 de las 63 webs comparadas la IA convertía peor. En empresas B2B que venden productos, el tráfico de IA convierte claramente por debajo del orgánico. Según el modelo de la agencia, subir un 5 % el tráfico orgánico aporta más conversiones que duplicar el que llega de la IA.
Eso sí, la brecha se estrecha. Desde mayo de 2026, el tráfico de IA ha pasado de equivaler al 2,29 % del orgánico al 3,04 %, un salto que los autores relacionan, como hipótesis, con los enlaces de marca que ChatGPT empezó a mostrar en sus respuestas. Además, el estudio deja fuera los AI Overviews de Google, cuyos clics se cuentan como orgánicos.
¿Y el tráfico directo que genera la IA?
Uno de los argumentos a favor de invertir en visibilidad en IA es que la gente ve la marca en ChatGPT y luego entra directamente a la web. El tercer trabajo, de Kevin Indig en Growth Memo, no ha encontrado esa relación en una muestra de 12 webs: no detectó tráfico directo atribuible a la IA en páginas long tail ni una relación fiable entre visibilidad en IA y búsquedas de marca.
The SEO Works llega a una conclusión parecida: tras ajustar por el crecimiento de cada web, no encontró una relación positiva entre el crecimiento del tráfico de IA y el directo. Sí detectó que las webs que crecen en orgánico también tienden a crecer en IA, probablemente porque ambas dependen de los mismos factores, como la claridad de la información y la autoridad.
Qué significa para los profesionales del SEO
Los estudios no dicen que haya que ignorar la IA, sino que Google sigue siendo, con diferencia, la principal fuente de visitas y ventas, incluidos AI Overviews y AI Mode. Antes de desviar presupuesto hacia servicios de GEO, conviene medir cuánto tráfico y cuántas conversiones llegan realmente desde cada asistente en las propias analíticas.
Hay que tener en cuenta las limitaciones: GA4 no atribuye bien todo el tráfico de IA, las muestras son reducidas y tanto Haynes como The SEO Works venden servicios de SEO. Aun así, la recomendación práctica coincide: definir y medir eventos clave de conversión, porque 45 de las 100 webs del estudio de Haynes no medían ninguno, cuidar la experiencia del usuario y seguir priorizando la búsqueda orgánica.