Claude Mythos rompe cifrados AES y HAWK: qué significa realmente para la seguridad en internet

Claude Mythos rompe cifrados AES y HAWK: qué significa realmente para la seguridad en internet 2

El 28 de julio de 2026, Anthropic publicó los resultados de dos ataques criptográficos desarrollados con Claude Mythos Preview, su modelo de inteligencia artificial de acceso restringido. Según los datos facilitados por la compañía, el modelo logró mejorar el mejor ataque conocido contra HAWK, un esquema de firma digital poscuántica candidato a convertirse en estándar del NIST, y aceleró entre 200 y 800 veces un ataque contra una versión reducida de AES-128, el cifrador simétrico que protege buena parte del tráfico de internet. La noticia sonó a alarma general, pero los detalles técnicos matizan bastante el titular.

Qué es AES y por qué el nombre asusta aunque el ataque no afecte a tu banca online

AES (Advanced Encryption Standard) es el protocolo que protege las conexiones web, las redes inalámbricas y el almacenamiento de datos a nivel global. Cuando ves ese candado en tu navegador, es muy probable que AES esté trabajando por debajo. Lleva más de dos décadas siendo el cifrador por bloques más estudiado del mundo, lo que lo convierte en un blanco especialmente difícil de atacar con resultados nuevos.

El matiz importante, según la información publicada por Anthropic, es que el ataque de Mythos funciona únicamente sobre una versión de siete rondas de AES-128, no sobre el cifrador completo, que opera con diez rondas. Además, el modelo de amenaza exige que el atacante pueda acceder a unos 2105 textos cifrados bajo una misma clave desconocida, una condición que la propia compañía califica de inviable en escenarios reales. De acuerdo con la fuente, ningún sistema de software en uso comercial corre peligro por este hallazgo.

Cómo llegó Mythos al hallazgo: primero dijo que era imposible

La historia de cómo se llegó al resultado es tan llamativa como el resultado mismo. Según los datos facilitados por Anthropic, un investigador de la empresa construyó un entorno de trabajo en el que el modelo podía proponer hipótesis, ejecutar experimentos y validarlos de forma autónoma. Las primeras iteraciones terminaron con el modelo argumentando que mejorar el criptoanálisis de AES era imposible dado el nivel de escrutinio acumulado durante décadas.

Los investigadores insistieron con mensajes que, según la fuente, pedían al modelo que dejara de buscar caminos fáciles y se comportara como un criptógrafo dispuesto a explorar ideas lo bastante extrañas como para fracasar muchas veces. Tres días y varios cientos de millones de tokens después, Mythos dio con la técnica que la empresa bautizó como Möbius Bridge: una huella matemática que permanece estable frente a una de las conjeturas que el atacante estaba obligado a manejar, lo que elimina una etapa completa de enumeración y acelera significativamente el proceso.

El coste total del experimento fue, de acuerdo con la compañía, de aproximadamente mil millones de tokens de salida y unos 100.000 dólares de API por cada uno de los dos resultados. Una vez que el modelo terminó su trabajo en torno a una semana, dos investigadores de Anthropic necesitaron cerca de un mes para aprender lo suficiente de criptografía y confirmar que el razonamiento era correcto.

El ataque a HAWK: 60 horas frente a dos años de revisión experta

HAWK es uno de los nueve candidatos que el NIST mantuvo activos en la tercera ronda de su convocatoria de firmas digitales adicionales, la que busca algoritmos resistentes a futuras computadoras cuánticas. Había sobrevivido dos rondas de evaluación y dos años de revisión por parte de criptógrafos humanos. Según los datos facilitados por Anthropic, Claude Mythos tardó unas 60 horas en encontrar el fallo.

El modelo localizó una simetría matemática en el Problema de Isomorfismo de Retículos sobre el que descansa la seguridad de HAWK: un automorfismo no trivial que nadie había explotado en la práctica. El resultado se mide en operaciones: recuperar una clave HAWK-256 pasa de costar 264 operaciones a costar 238. En el código de demostración publicado por Anthropic, eso equivale a un tiempo esperado de tres horas y 42 minutos en un servidor de 96 núcleos.

La reparación existe pero tiene un precio alto, según la fuente: duplicar el tamaño de la clave. El problema es que esa medida elimina precisamente la ventaja competitiva de HAWK frente a sus rivales en el concurso del NIST, que era su eficiencia. La compañía comunicó el hallazgo a los autores de HAWK en junio y coordinó la divulgación pública para el mismo día de la publicación.

Qué parámetros se atacaron y cuáles siguen fuera de peligro

Ante los titulares, conviene ordenar exactamente qué cayó y qué no. La fuente es clara al respecto:

  • HAWK-256 es un parámetro de desafío publicado expresamente como blanco de criptoanálisis. Los niveles de seguridad que el NIST evalúa son HAWK-512 y HAWK-1024, que siguen fuera del alcance de cualquier ataque practicable.
  • Para HAWK-512 y HAWK-1024, según Anthropic, la estimación de compuertas baja de 2150 a 2108 y de 2288 a 2182 respectivamente, pero ambos valores continúan siendo computacionalmente inaccesibles.
  • El ataque a AES cubre 7 de las 10 rondas del cifrador real. El AES completo instalado en navegadores, servidores, móviles y sistemas bancarios no se ve afectado.
  • HAWK no está desplegado en ningún sistema en producción; es todavía un candidato en proceso de evaluación.

De acuerdo con la compañía, ningún sistema en producción tiene que cambiar nada como consecuencia de estos resultados. Lo que sí cambia, según la fuente, es el cálculo sobre cuánta revisión necesita un algoritmo antes de que se adopte a escala masiva.

La comunidad criptográfica reacciona con interés, no con pánico

Entre los expertos que reaccionaron públicamente al hallazgo está Chris Peikert, profesor de la Universidad de Michigan y referencia en criptografía de retículos, que celebró el resultado en Bluesky. Según recoge la fuente, Peikert lo describió como un descubrimiento muy interesante que encontró un ataque matemático serio contra HAWK, un candidato de entrada para la posible estandarización del NIST.

Nicholas Carlini, investigador de Anthropic especializado en pruebas de cifrado, afirmó según la fuente que los modelos que construía hace apenas un año no tienen nada que ver con los actuales. «Ahora están llevando a cabo investigaciones de vanguardia que no se habían descubierto anteriormente en este campo», añadió. La declaración resume bien el tono con el que la empresa presenta estos resultados: no como una amenaza inmediata, sino como una señal sobre hacia dónde va la investigación en seguridad.

CryptanalysisBench y la nueva era del criptoanálisis asistido por IA

En paralelo a los dos ataques, Anthropic publicó junto con investigadores de ETH Zurich, la Universidad de Tel Aviv y la Universidad de Haifa el paper de CryptanalysisBench, un benchmark con 191 tareas de ruptura de cifrados tomadas de concursos del NIST y distribuidas en tres niveles de dificultad. Según los datos facilitados, cinco modelos de frontera rompieron entre el 65% y el 86% de los esquemas del primer nivel.

Los modelos no solo reprodujeron ataques conocidos. Según la fuente, también produjeron criptoanálisis nuevo: entre los hallazgos inéditos se incluye un ataque de recuperación de clave contra el esquema SpoC y un error localizado en la prueba de seguridad publicada de KINDI. Anthropic anunció además un taller académico en las próximas semanas para discutir el papel de los modelos de lenguaje en la investigación de seguridad.

Otros cifradores también en el radar de Mythos

La compañía adelantó también resultados preliminares contra otros algoritmos. Sobre LEA, un cifrador ligero recogido en estándares ISO/IEC, según los datos facilitados Mythos desarrolló un ataque que recupera la clave de 13 rondas con menos de 230 textos cifrados y corre en menos de una hora en un ordenador de escritorio; el cifrador completo tiene 24 rondas.

Hay además, de acuerdo con la fuente, un ataque completo contra 6 de las 32 rondas de Serpent-128 y mejoras menores contra Salsa20, la función hash Poseidon y SHA-1. El patrón que emerge de todos estos resultados, según Anthropic, es que el cuello de botella en ciberseguridad empieza a desplazarse: ya no es el descubrimiento de vulnerabilidades, sino la validación humana de los hallazgos que los modelos producen a un ritmo que los equipos tradicionales no pueden absorber.

Qué cambia hoy para usuarios y desarrolladores

Para quien usa internet a diario, la respuesta es sencilla: no hay nada que revisar ni actualizar. AES sigue siendo el estándar de facto para proteger comunicaciones y datos, y ninguno de los ataques publicados lo toca en su versión completa. Los sistemas bancarios, las conexiones web y el almacenamiento cifrado continúan operando con el mismo nivel de seguridad de ayer.

Para quienes diseñan o eligen algoritmos criptográficos, el escenario es distinto. El NIST diseñó su concurso de firmas adicionales con familias matemáticas diversas precisamente por si alguna caía, y HAWK era la única basada en retículos que llegó a la tercera ronda. Que un modelo de lenguaje le haya recortado el margen de seguridad en 60 horas después de dos años de revisión experta cambia la forma de estimar cuánto escrutinio necesita un algoritmo antes de desplegarse a escala global. Esa es, según la fuente, la verdadera lectura del hallazgo.

Fuente: https://www.anthropic.com/research/discovering-cryptographic-weaknesses


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