
El posible veto de TikTok en Estados Unidos vuelve a estar en un punto muerto, a pesar de que sobre el papel la aplicación debería tener ya definido su futuro en el país, según la información difundida por la fuente original. En las últimas semanas, la situación se ha vuelto aún más confusa y la plataforma china sigue operando con normalidad en territorio estadounidense, de acuerdo con los datos publicados.
Una venta obligatoria que no termina de llegar
La nota recuerda que, por ley, TikTok debe vender sus operaciones en Estados Unidos o abandonar el mercado, un escenario que lleva meses sobre la mesa sin una solución clara, según la fuente consultada. Esta obligación se deriva de las decisiones impulsadas desde la Casa Blanca, que considera un riesgo la vinculación de la app con China, de acuerdo con el contenido del comunicado.
Según se explica, el expresidente Donald Trump aprobó por orden ejecutiva, el pasado 16 de septiembre, un marco legal que fijaba un plazo para cerrar un acuerdo con un socio estadounidense que separase a TikTok del control chino, siempre según la fuente. Ese acuerdo debería garantizar que la gestión de la aplicación en Estados Unidos quedase en manos de una empresa de base nacional, con lo que se pretendía reducir las dudas sobre seguridad de datos, de acuerdo con el texto original.
La idea central de esta estrategia es que un socio local pudiera asumir la mayoría del control de las operaciones y así apaciguar las críticas políticas en Washington, según se desprende de la información difundida. La nota insiste en que la obligación de vender o salir del país sigue vigente, aunque el calendario práctico se haya ido moviendo con nuevas decisiones, lo que mantiene a usuarios, creadores y anunciantes pendientes de lo que pueda ocurrir.
La primera fecha límite y un acuerdo que nunca llegó
De acuerdo con la compañía citada, la orden ejecutiva del 16 de septiembre marcaba como límite el 16 de diciembre para que TikTok tuviera ya un acuerdo cerrado con un socio estadounidense. Sin embargo, según los datos facilitados, ese acuerdo “inminente” nunca llegó a materializarse y las negociaciones se estancaron, pese a que desde la Administración se transmitió optimismo en público.
La fuente señala que los negociadores estadounidenses no lograron avanzar lo suficiente, incluso después de asegurar que estaban cerca del texto final, lo que generó una brecha entre el discurso oficial y la realidad de las conversaciones. Al mismo tiempo, según la información, las autoridades chinas ni siquiera habrían entrado a discutir a fondo los detalles, lo que habría frenado aún más la posibilidad de cerrar una operación antes de la primera fecha límite.
Según el relato de la nota, en septiembre la Casa Blanca llegó a organizar una comparecencia para presentar la situación como un éxito y asegurar que se había “salvado” TikTok en Estados Unidos. No obstante, los detalles compartidos indican que, en la práctica, China no habría confirmado ni aprobado la estructura de la operación, dejando el supuesto acuerdo en un terreno meramente teórico y sin efectos reales.
Un segundo decreto extiende el plazo hasta enero
Cuando parecía que la aplicación podía “apagarse” en Estados Unidos a media noche del 16 de diciembre, la situación volvió a cambiar, según explica la fuente. La compañía habría informado de la existencia de un segundo decreto firmado el 25 de septiembre, que amplía el plazo para cerrar la venta de TikTok en el país hasta el 23 de enero, de acuerdo con estos documentos.
En ese segundo texto, se detalla un plan para una “desinversión cualificada” de las operaciones estadounidenses de TikTok, basado en un acuerdo marco, siempre según la nota. Ese marco prevé que la aplicación en Estados Unidos sea gestionada por una nueva joint venture con sede en el país, que estaría controlada mayoritariamente por personas y empresas estadounidenses, mientras que ByteDance y afiliadas poseerían menos del 20%, de acuerdo con el contenido citado.
Según el mismo decreto, el Fiscal General no debería emprender acciones para hacer cumplir la ley durante 120 días desde la fecha de la orden, lo que congela cualquier movimiento hasta enero, de acuerdo con la fuente. Esta pausa permitiría completar la operación de venta, aunque la propia nota recuerda que ese marco de desinversión aún no ha sido aprobado por la parte china, un detalle clave en todo el proceso.
El papel de China y la legalidad del segundo plazo
La nota matiza que el segundo decreto se basa en un plan “acordado” por la parte estadounidense, pero no ratificado por las autoridades chinas, lo que genera dudas legales sobre su aplicación real. Según el análisis recogido en la fuente, esto haría que la extensión hasta enero se sostenga sobre un acuerdo que, en la práctica, no existe porque no ha recibido luz verde de Pekín.
Desde esta perspectiva, el documento parece haberse preparado sobre la expectativa de un visto bueno por parte de China que nunca llegó, según se detalla. Por ello, se plantea que el texto podría no ser aplicable de forma estricta, al menos si se atiende literalmente a su redacción y a las condiciones que se daban por hechas, de acuerdo con la interpretación descrita en la nota.
En la práctica, si ese segundo decreto no fuese válido, el tiempo de TikTok en Estados Unidos se habría agotado ya, de acuerdo con las fechas del primer documento. Sin embargo, la fuente remarca que no ha habido anuncios ni movimientos oficiales en esa dirección, y la app sigue funcionando de forma normal para millones de usuarios estadounidenses.
TikTok sigue activa mientras crece la incertidumbre
Pese a todas estas fechas y matices legales, la conclusión provisional es que TikTok continúa operando en Estados Unidos sin una hoja de ruta clara sobre su futuro, según recoge la información original. Esa situación deja a creadores, marcas y usuarios en una especie de “espera indefinida”, sin saber si habrá venta, veto total o un nuevo aplazamiento.
La fuente admite que, a día de hoy, nadie tiene una respuesta definitiva sobre si TikTok será finalmente prohibida o no en el país, ni en qué momento podría ocurrir. Lo único relativamente cierto, según el análisis citado, es que la app parece haber ganado “unas semanas más” de margen gracias a la segunda orden ejecutiva, aunque la base jurídica de esa extensión siga siendo discutible.
En este contexto, se espera que cualquier novedad llegue marcada por la política interna estadounidense y por la postura de China respecto al control de sus grandes empresas tecnológicas. Según los datos facilitados, el caso TikTok se ha convertido en un símbolo del pulso geopolítico entre Washington y Pekín, con millones de usuarios pendientes del desenlace más allá del terreno puramente legal.
Fuente: https://www.socialmediatoday.com/news/us-tiktok-deal-remains-in-limbo-as-deadline-nears-once-again/807860/