El Gobierno de Trump pide a OpenAI frenar el lanzamiento de GPT 5.6 para vigilar quién accede primero

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La Casa Blanca ha pedido a OpenAI que reparta el lanzamiento de su nuevo modelo de inteligencia artificial en varias fases, según fuentes conocedoras del asunto citadas por el Financial Times. La idea es sencilla: antes de que ciertas organizaciones puedan probar la herramienta más avanzada de la compañía, el Gobierno estadounidense quiere tener tiempo para revisarlas. El modelo en cuestión es GPT 5.6, y se espera que sea uno de los más potentes que OpenAI haya presentado hasta la fecha.

Quiénes han pedido frenar el acceso al modelo

Según las fuentes consultadas, la petición no viene de un solo organismo, sino de varios a la vez. El Departamento del Tesoro, el Departamento de Comercio, la Oficina del Director Nacional de Ciberseguridad y la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca habrían solicitado conjuntamente que se limite la distribución inicial de GPT 5.6. Todos ellos forman parte del entramado que vigila de cerca los avances en inteligencia artificial dentro de la administración Trump.

De acuerdo con la información disponible, OpenAI tenía previsto dar acceso anticipado a unas dos docenas de socios antes de abrir el modelo a un público más amplio. Ahora, cada uno de esos socios tendría que pasar primero por un proceso de aprobación gubernamental, algo que cambia bastante el ritmo habitual con el que la compañía suele mover sus lanzamientos.

Por qué preocupa tanto este modelo en concreto

El motivo detrás de esta cautela no es nuevo, pero sí se intensifica con cada salto de capacidad de los modelos. Según fuentes familiarizadas con el tema, existe preocupación por la posibilidad de que modelos tan potentes puedan saltarse defensas de ciberseguridad, afectar a infraestructuras críticas o, en el peor de los casos, terminar en manos de países considerados rivales geopolíticos, como China.

Este tipo de miedo no es exclusivo de OpenAI. La administración lleva meses interviniendo de forma puntual, caso por caso, cada vez que detecta que un nuevo modelo podría suponer un riesgo real. No existe todavía un proceso oficial y obligatorio para revisar estos lanzamientos, aunque la Casa Blanca sí ha planteado una propuesta de marco voluntario de seguridad antes de que las empresas publiquen sus modelos.

Un Gobierno que dice no querer frenar la innovación

Aquí está la parte algo contradictoria del asunto. El propio Donald Trump ha avisado en varias ocasiones contra una regulación excesiva de la inteligencia artificial, y sus asesores han defendido públicamente que las empresas «deben tener libertad para innovar». Sin embargo, en la práctica, vemos al Gobierno metiendo mano de forma directa en cómo y cuándo se reparten estos modelos.

Según los datos facilitados por las fuentes del FT, este enfoque ad hoc —es decir, caso por caso, sin reglas fijas— es la fórmula que la administración está usando por ahora para intentar equilibrar dos cosas que chocan entre sí: dejar que las empresas avancen rápido y, al mismo tiempo, evitar que esa misma velocidad se convierta en un problema de seguridad nacional.

El precedente de Anthropic con Mythos y Fable

Este no es el primer roce entre Washington y una gran empresa de IA. Hace pocas semanas, el Departamento de Comercio impuso controles de exportación sobre los modelos Fable y Mythos de Anthropic, la competidora directa de OpenAI. Esa medida prohibía a usuarios extranjeros acceder a esos modelos por motivos de seguridad, lo que obligó a Anthropic a suspender ambos modelos para todos los usuarios, sin distinción de país.

Según fuentes citadas por el FT, el Tesoro ya venía examinando Mythos desde semanas antes de su lanzamiento. De hecho, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, había expresado dudas concretas sobre si el modelo podría llegar a explotar vulnerabilidades dentro del sistema financiero global, algo que explica por qué el caso despertó tanta atención institucional.

  • Varias empresas de distintos sectores recibieron acceso anticipado a Mythos para detectar fallos de seguridad antes de su lanzamiento público.
  • Amazon, uno de los grandes inversores de Anthropic, fue quien identificó un posible «jailbreak» en el modelo.
  • Ese jailbreak permitía saltarse las protecciones del sistema y obtener información sobre vulnerabilidades de software.

El papel de Amazon en la decisión de Comercio

Según la información recogida, fue precisamente ese hallazgo de Amazon el que terminó empujando al Departamento de Comercio a actuar. Los investigadores de Amazon avisaron primero a Anthropic sobre el fallo detectado, antes de que el asunto escalara. Fue después cuando el consejero delegado de Amazon, Andy Jassy, trasladó sus preocupaciones más generales sobre las capacidades de los modelos de última generación a las autoridades estadounidenses.

Esa secuencia de hechos —de la empresa que detecta el problema, a la compañía afectada, y de ahí al Gobierno— ilustra bastante bien cómo está funcionando hoy la vigilancia sobre la inteligencia artificial en Estados Unidos: sin un protocolo único, sino a base de avisos, presiones puntuales y decisiones tomadas sobre la marcha según va surgiendo cada caso.

Anthropic y el Gobierno, una relación tensa

La relación entre Anthropic y la administración Trump no se limita a este episodio. Según las fuentes consultadas, ambas partes ya habían chocado antes este mismo año por la negativa de la compañía a permitir un uso sin restricciones de su tecnología en contextos militares. Aquella disputa llegó incluso a los tribunales.

De acuerdo con lo publicado, un juez federal bloqueó al Pentágono en su intento de imponer sanciones a Anthropic por esa negativa, aunque la batalla legal entre ambas partes sigue abierta a día de hoy. Mientras tanto, las negociaciones para que Mythos vuelva a estar disponible continúan, según las mismas fuentes, sin que se conozca todavía una fecha de resolución.

Qué dicen las partes implicadas

Por el momento, ni la Casa Blanca ni OpenAI han querido entrar en detalles sobre este asunto. Según recoge el Financial Times, la Casa Blanca no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios, mientras que OpenAI directamente declinó hacer declaraciones al respecto.

El medio especializado The Information fue el primero en informar de que OpenAI estaba escalonando el lanzamiento de su nuevo modelo. Habrá que esperar a ver cómo evoluciona este proceso de vetting, sobre todo teniendo en cuenta que GPT 5.6 se presenta como uno de los modelos más capaces de la compañía hasta la fecha, y que el precedente de Anthropic deja claro que estas tensiones entre innovación y seguridad nacional no van a desaparecer pronto.

«Las empresas deben tener libertad para innovar», han insistido los asesores de Trump, aunque en la práctica el Gobierno sigue interviniendo caso por caso en los lanzamientos más sensibles de IA.

Fuente: https://www.ft.com/content/0580e5c9-75b8-4cc5-803d-fbb4e82bb3ad?syn-25a6b1a6=1


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