
Google Ads prepara nuevos controles para que los anunciantes decidan qué canales deben recibir prioridad y qué proporción del presupuesto pueden consumir las ubicaciones de menor interés. Las funciones, denominadas Channel Prioritization y Budget Allocation, se desplegarán globalmente durante los próximos meses en campañas de Búsqueda, Shopping, Performance Max y Demand Gen. El cambio busca ofrecer más capacidad de control sobre la distribución de la inversión sin renunciar a las estrategias automatizadas de puja. Para los anunciantes, la novedad más relevante es la posibilidad de limitar el gasto destinado a determinados canales sin tener que excluirlos por completo.
Google introduce dos controles para distribuir el presupuesto
La función Channel Prioritization permitirá clasificar los canales como de prioridad alta o baja. Google destinará primero el presupuesto a los canales marcados como prioritarios y, después, podrá distribuir el gasto restante entre los que tengan una prioridad inferior. Este funcionamiento seguirá teniendo en cuenta los objetivos de las campañas, incluidos los relacionados con el coste por adquisición objetivo o el retorno de la inversión publicitaria.
En una campaña de Búsqueda, por ejemplo, un anunciante podrá dar prioridad a Google Search y situar en un segundo nivel a los socios de búsqueda o a la Red de Display. La intención es facilitar una distribución más alineada con las preferencias de cada negocio. No obstante, las opciones disponibles dependerán del tipo de campaña, por lo que no todos los canales podrán configurarse de manera independiente en todas las modalidades publicitarias.
La asignación presupuestaria permitirá establecer límites porcentuales
La segunda función, Budget Allocation, permitirá fijar un porcentaje máximo orientativo del presupuesto diario que se destinará a los canales de prioridad baja. Un anunciante que quiera probar los socios de búsqueda, pero no esté dispuesto a dedicarles una parte importante de la inversión, podría asignarles una prioridad inferior y establecer un límite del 20 % del presupuesto diario. De este modo, podría evaluar su rendimiento sin dejar que absorban una proporción excesiva de los recursos.
Google ha indicado que estos límites funcionarán según un criterio de mejor esfuerzo, por lo que no deben interpretarse como topes absolutos garantizados en cualquier circunstancia. La configuración también permitirá introducir un valor del 0 %, con el que se podrá impedir el gasto en un canal o grupo de canales concreto. La combinación de prioridades y porcentajes ofrece más flexibilidad que una decisión binaria entre mantener una ubicación activa o excluirla.
Los canales de Performance Max y Demand Gen tendrán limitaciones
En Performance Max y Demand Gen, Google agrupará sus propios canales, incluidos Búsqueda, YouTube, Discover, Gmail y Maps. Esto significa que los anunciantes no podrán establecer una prioridad individual para cada uno de esos entornos mediante estos controles. Aunque la nueva configuración aumenta la capacidad de decisión sobre determinadas ubicaciones, no supone un desglose completo de la inversión entre todos los productos publicitarios de Google.
La compañía confirmó que todos los canales estarán configurados inicialmente como de prioridad alta. Por tanto, quienes quieran limitar la inversión en una ubicación deberán revisar los valores y realizar los cambios correspondientes. Los ajustes podrán establecerse en el nivel de cuenta, con valores predeterminados distintos según el tipo de campaña, o en campañas individuales. La configuración específica de una campaña prevalecerá sobre la establecida de forma general en la cuenta.
La actualización afectará a la configuración de Búsqueda en febrero de 2027
Uno de los cambios más importantes para los anunciantes llegará en febrero de 2027. Google retirará el sistema actual de distribución del gasto entre Búsqueda y Display en las campañas de Search que tengan activada la Red de Display. Hasta ahora, Google prioriza el inventario de Búsqueda frente al de Display cuando ambos están habilitados, pero esa lógica no se aplica del mismo modo a los socios de búsqueda.
Con la nueva configuración, todos los canales partirán de una prioridad alta. Si un anunciante no revisa sus preferencias, la distribución de la inversión podría cambiar respecto a la situación actual. Google recomienda establecer la Red de Display como canal de prioridad baja y asignarle un 50 % del presupuesto para mantener una configuración similar a la existente. La compañía también prevé ofrecer una opción de migración con un solo clic cuando estén disponibles los nuevos controles. Las cuentas que utilizan Search con Display deberían revisar sus ajustes antes de febrero de 2027 para evitar cambios inesperados en la distribución del gasto.
La automatización seguirá teniendo un papel central
La introducción de controles manuales plantea una cuestión relevante para quienes utilizan estrategias de puja automatizadas. Si una campaña alcanza sus objetivos de coste por adquisición o retorno publicitario y dispone de un seguimiento de conversiones fiable, restringir determinados canales podría reducir las oportunidades que tiene el sistema para encontrar conversiones. Por ese motivo, no conviene bajar la prioridad de una ubicación únicamente por preferencia o por una impresión general sobre su calidad.
La prioridad y los límites presupuestarios tendrán más utilidad cuando respondan a objetivos comerciales claros y a datos de rendimiento. Por ejemplo, pueden facilitar una prueba controlada de los socios de búsqueda o de Display si el anunciante quiere explorar esos entornos sin comprometer una parte elevada de la inversión. Google también ha confirmado que la compatibilidad con su API estará disponible desde el lanzamiento, mientras que las pruebas limitadas de Demand Gen se esperan para noviembre.
Qué deben hacer los anunciantes antes del despliegue
Antes de modificar la configuración, conviene revisar el rendimiento por canal, el volumen de conversiones y la calidad del tráfico que llega desde cada ubicación. También será importante distinguir entre campañas limitadas por presupuesto y campañas que disponen de margen suficiente, ya que la priorización por sí sola puede tener un efecto limitado cuando el gasto no constituye una restricción. Los porcentajes de asignación pueden aportar un control adicional, pero deben evaluarse con datos y no como una garantía de resultados.
Google prevé ampliar los informes de canales para las campañas de Búsqueda durante el primer trimestre de 2027. Hasta entonces, los anunciantes podrán seguir utilizando la segmentación de redes disponible para analizar el rendimiento, mientras que Performance Max ya dispone de informes por canal. El valor de la actualización estará en controlar mejor las pruebas y la distribución de la inversión, no en restringir canales de forma automática. La decisión adecuada dependerá de los objetivos, los datos de conversión y la rentabilidad real de cada campaña.