Google confirma el despliegue de google.com/goto: el nuevo sistema de redirección para frenar el scraping de sus resultados

Google confirma el despliegue de google.com/goto: el nuevo sistema de redirección para frenar el scraping de sus resultados 2

Google ha confirmado oficialmente que está desplegando de forma masiva un nuevo parámetro de redirección en sus resultados de búsqueda: las URLs de los enlaces ya no apuntan directamente al sitio web de destino, sino que pasan por una URL intermedia del tipo google.com/goto. Según informó el medio especializado Search Engine Roundtable el 26 de agosto de 2026, este cambio, que llevaba en pruebas desde julio de ese mismo año, ya habría alcanzado una cobertura casi total en múltiples proveedores de IPs residenciales. La maniobra apunta directamente a dificultar el scraping de los resultados de búsqueda por parte de herramientas de terceros y empresas de inteligencia artificial.

Qué es el parámetro goto y cómo cambia la experiencia de búsqueda

Hasta ahora, cuando un usuario pasaba el cursor por encima de un enlace en los resultados de Google, el navegador mostraba en la barra inferior la dirección final del sitio web al que iba a acceder. Con el nuevo sistema, ese enlace ya no lleva directamente al destino, sino que pasa primero por una URL intermedia de Google con el formato google.com/goto, que actúa como una especie de puerta giratoria antes de llegar al sitio. Para el usuario final, el resultado es el mismo: acaba en la página de destino. Pero el camino es distinto.

Según los datos facilitados por Search Engine Roundtable, este tipo de redirección no es nueva en el mundo web, pero sí supone un cambio importante en la forma en que Google ha venido operando durante años. Históricamente, los enlaces en los resultados de búsqueda de Google apuntaban directamente a la URL del sitio, sin intermediarios visibles. Este nuevo paso adicional tiene implicaciones técnicas significativas para quienes acceden a esos resultados de forma automatizada.

Google lo confirma: es una medida contra el abuso y el scraping

Ante las preguntas de Search Engine Roundtable, un portavoz de Google confirmó que el despliegue está en marcha. Según la fuente, la compañía tiene una larga trayectoria aplicando medidas técnicas contra formas de abuso en evolución, y este movimiento forma parte de sus acciones habituales para proteger sus servicios y a sus usuarios. Google no ha entrado en más detalles técnicos ni ha explicado públicamente el alcance exacto de la medida.

Que Google haya optado por confirmar el cambio —aunque de forma escueta— es significativo. En muchas ocasiones, la compañía deja pasar semanas o meses antes de pronunciarse sobre modificaciones en su infraestructura técnica. En este caso, la rapidez de la confirmación sugiere que el despliegue estaba muy avanzado y que resultaba difícil negarlo con los datos que ya circulaban entre los profesionales del sector.

Los datos que detectaron el cambio antes que Google lo admitiera

Fue Derek Perkins, de la herramienta de análisis SEO Nozzle, quien alertó a la comunidad a través de X (antes Twitter) sobre la magnitud del despliegue. Según los datos facilitados por Perkins, el parámetro goto ya estaba presente en prácticamente el 100% de las páginas de resultados que la herramienta analizaba a través de varios proveedores de IPs residenciales. Compartió además una gráfica que mostraba el drástico incremento del uso de este parámetro a lo largo de los cuatro meses de prueba.

De acuerdo con la información aportada por Perkins, el mecanismo tiene una característica técnica clave que lo hace especialmente difícil de sortear: los enlaces goto no se pueden decodificar en el lado del cliente. Esto significa que cualquier herramienta que quiera seguir el rastro del enlace tendría que ejecutar la redirección real, lo que complica enormemente el scraping a escala. Según sus propias palabras recogidas por Search Engine Roundtable, Google parece dispuesto a hacer ese proceso difícil si las peticiones empiezan a multiplicarse.

Por qué Google tiene tanto interés en frenar el scraping de sus resultados

El contexto es importante para entender la magnitud de este movimiento. Google lleva tiempo librando una batalla legal y técnica contra empresas que extraen de forma masiva sus resultados de búsqueda. El caso más llamativo es el de SerpApi, una compañía a la que Google demandó y contra la que sigue litigando. SerpApi ofrece precisamente lo que Google quiere evitar: acceso programático a sus resultados de búsqueda a través de una API.

Pero SerpApi no es el único objetivo. El auge de la inteligencia artificial ha multiplicado el número de empresas y herramientas que necesitan datos de búsqueda en tiempo real, y los resultados de Google son uno de los recursos más valiosos del ecosistema digital. Modelos de lenguaje, agregadores de contenido y herramientas de análisis competitivo dependen en mayor o menor medida de poder acceder a esos datos. El parámetro goto es, en ese sentido, una respuesta técnica a un problema que Google lleva años intentando resolver por vías legales sin éxito completo.

Qué implica esto para las herramientas SEO y los profesionales del sector

Para los profesionales del SEO y del marketing digital, este cambio tiene consecuencias prácticas. Muchas herramientas de análisis de resultados de búsqueda —tanto de pago como gratuitas— utilizan técnicas de scraping para ofrecer datos sobre posicionamiento, visibilidad y competencia. Si el parámetro goto dificulta o encarece ese proceso, algunas de estas herramientas podrían ver afectada su capacidad para ofrecer datos precisos.

Según la valoración recogida por Search Engine Roundtable, es previsible que las herramientas de terceros acaben adaptándose, como ha ocurrido históricamente cada vez que Google ha introducido cambios técnicos de este tipo. La carrera entre Google y el ecosistema de herramientas que dependen de sus datos lleva años en marcha, y cada movimiento de uno provoca una respuesta del otro. Lo que cambia esta vez es la escala y la rapidez del despliegue, que apunta a una decisión estratégica bien planificada por parte de Google.

  • Usuarios finales: no notarán ningún cambio en su experiencia de búsqueda. El goto es transparente para el navegador.
  • Herramientas de scraping: tendrán que seguir redirecciones reales en lugar de leer URLs directamente, lo que aumenta el coste técnico.
  • Profesionales SEO: podrían ver interrupciones temporales en algunas herramientas de rastreo de posiciones mientras los proveedores se adaptan.
  • Empresas de IA: las que usaban resultados de Google como fuente de datos en tiempo real se verán directamente afectadas.

Un cambio técnico con implicaciones estratégicas de largo alcance

Más allá del impacto inmediato, el despliegue del parámetro goto es una señal clara de hacia dónde va Google en su relación con el ecosistema de datos que rodea a su buscador. La compañía lleva años viendo cómo terceros monetizan el acceso a sus resultados sin que Google obtenga ningún beneficio directo, y el contexto de la IA generativa ha convertido eso en una prioridad urgente.

Según los datos facilitados por Search Engine Roundtable, el cambio se comenzó a probar en julio de 2026 y en menos de dos meses ya había alcanzado una cobertura casi total. Esa velocidad de despliegue es inusual para Google y refleja la importancia que la compañía otorga a esta medida. Lo que queda por ver es cómo responde el sector y si el parámetro goto resulta tan eficaz a largo plazo como Google espera.

Fuente: https://www.seroundtable.com/google-search-goto-tracking-41957.html


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