
Google ha puesto en marcha The Non-Canonical Cabinet, una nueva serie de vídeos de Search Central dedicada a responder preguntas técnicas poco habituales sobre el funcionamiento del buscador. El formato, presentado con un tono de comedia y centrado en dudas concretas de propietarios de sitios web y profesionales del posicionamiento, busca abordar cuestiones que no siempre encajan en las guías básicas de SEO. El primer episodio, publicado el 14 de octubre, aborda el uso de emojis y caracteres no ingleses en las URL, además del posible efecto de las palabras clave incluidas en las direcciones. El mensaje central es que muchas decisiones técnicas tienen menos impacto en el posicionamiento del que se les suele atribuir.
The Non-Canonical Cabinet aborda las preguntas menos convencionales
La serie está presentada por Gary Illyes y Cherry Prommawin, profesionales vinculados a Google Search Central. La compañía había adelantado el proyecto con un vídeo publicado el 6 de octubre y animó a los usuarios a proponer nuevas preguntas en los comentarios. El objetivo es tratar situaciones particulares que pueden generar dudas entre desarrolladores, responsables de páginas web y especialistas en optimización para buscadores.
Google describe el programa como una serie con formato de comedia de situación que parte de cuestiones reales planteadas por propietarios de sitios y por la comunidad SEO. En lugar de explicar los fundamentos generales del rastreo o la indexación, como hacía la serie educativa How Search Works, el nuevo espacio se centra en casos específicos que suelen quedar fuera de las preguntas frecuentes tradicionales. La propuesta pretende ofrecer respuestas directas de los propios representantes de Google sobre problemas técnicos concretos.
Los emojis pueden aparecer en las rutas de una URL
Uno de los asuntos del primer episodio es la utilización de emojis en las direcciones web. Gary Illyes explicó que hay que distinguir entre el nombre de dominio y la ruta que aparece después del dominio. Las reglas que se aplican a ambos elementos no son idénticas, por lo que no debe asumirse que cualquier carácter que pueda formar parte de una ruta también puede utilizarse sin restricciones en el dominio.
Según la explicación recogida por Search Engine Journal, Googlebot puede rastrear una ruta que contenga un emoji y sus sistemas pueden procesarla. Los navegadores suelen representar estos caracteres mediante una codificación porcentual en la URL. Por ejemplo, un emoji de pollo puede convertirse en una secuencia de caracteres codificados cuando aparece dentro de la ruta. Sin embargo, que el buscador pueda procesar esa dirección no significa que resulte siempre recomendable utilizarla en una web comercial.
La compatibilidad técnica no garantiza una buena experiencia de usuario
El hecho de que Google pueda rastrear una ruta con caracteres especiales no elimina los posibles problemas de compatibilidad. Algunos navegadores y aplicaciones sociales pueden mostrar los emojis de forma diferente o sustituirlos por secuencias poco legibles. Por ello, una dirección técnicamente válida puede resultar difícil de interpretar cuando se comparte, se copia o se visualiza en determinados entornos.
La documentación de Google sobre estructuras de URL recomienda codificar los caracteres que no pertenecen al conjunto ASCII. Esta indicación ayuda a que los sistemas puedan interpretar correctamente direcciones que contienen caracteres internacionales. Para una estrategia de SEO, lo importante es que la URL sea rastreable, estable, comprensible y compatible con los usos habituales del sitio, no incorporar elementos llamativos únicamente porque puedan utilizarse.
Las palabras clave en las URL tienen un peso muy reducido
Otro de los puntos destacados del episodio es la influencia de las palabras clave en los dominios y las rutas. Illyes describió su importancia como una señal de posicionamiento extremadamente pequeña. Según su explicación, estos términos pueden tener cierta utilidad en situaciones muy limitadas, como cuando Google dispone de muy poca información sobre un sitio recién creado y todavía no tiene contenido suficiente para interpretarlo.
Una vez que el buscador puede analizar el contenido de la página y dispone de más señales, las palabras incluidas en el dominio o en la ruta pasan a tener una relevancia mucho menor. Esta explicación coincide con declaraciones anteriores de John Mueller, que también describió las palabras clave en las URL como un factor de posicionamiento de peso reducido. Incluir términos relevantes en una dirección puede ayudar a describir la página, pero no sustituye al contenido ni a una estructura web bien planteada.
Google recomienda guiones para separar las palabras
El episodio también aborda la diferencia entre utilizar guiones y guiones bajos como separadores dentro de las rutas. Illyes explicó que Google trata las palabras unidas por guiones bajos como una sola palabra larga. Aunque el sistema puede llegar a interpretar los componentes de esa secuencia, no es la opción recomendada por la documentación de Google para las URL convencionales.
La recomendación general es utilizar guiones para separar palabras, una práctica que facilita la lectura de las direcciones y coincide con las pautas históricas de Google. Esto no significa que todas las URL que contengan guiones bajos vayan a perder posiciones ni que sea necesario modificar masivamente un sitio consolidado. Antes de cambiar direcciones existentes, es importante valorar los posibles efectos sobre los enlaces, las redirecciones y la estabilidad de la arquitectura web.
Qué implicaciones tiene para el trabajo SEO
La primera entrega de The Non-Canonical Cabinet refuerza una idea útil para los equipos de posicionamiento: conviene dedicar tiempo a los elementos técnicos que realmente condicionan el rastreo, la indexación y la comprensión de una página, en lugar de perseguir ajustes marginales. Si una URL ya es clara, estable y funcional, añadir más palabras clave o incorporar emojis no garantiza una mejora de visibilidad. La estructura debe responder ante todo a las necesidades del sitio y de sus usuarios.
Google ha adelantado que el siguiente episodio tratará sobre robots.txt, otro tema técnico que suele generar dudas sobre el acceso de los rastreadores. No se ha publicado un calendario regular para las próximas entregas. Los profesionales podrán plantear nuevas preguntas en los comentarios de los vídeos y utilizar las respuestas como complemento a la documentación oficial. La utilidad de la serie estará en aclarar casos límite con explicaciones de primera mano, sin convertir cada detalle de una URL en una supuesta palanca de posicionamiento.