
Pocas alertas de Search Console generan tanta inquietud como una lista larga de páginas con error 404. Google ha vuelto a poner las cosas en su sitio. En un episodio de su podcast sobre búsqueda, que recoge Search Engine Journal el 29 de octubre, Gary Illyes y Cherry Sireetorn Prommawin, del equipo de Search Relations, explicaron que los 404 no son un problema de SEO, que arreglarlos es opcional y que lo que sí merece la pena es diseñar una página 404 personalizada que ayude al usuario a seguir navegando.
«No nos importa en absoluto»
La postura de Google es tajante. Preguntado por si un 404 es algo que deba asustar, Illyes respondió: «No, no nos importa en absoluto». Según explicó, cuando una URL devuelve un 404, Googlebot detecta que la página ya no existe y acaba retirándola del índice, sin ninguna penalización para el resto de la web.
Illyes describió los 404 como «una parte perfectamente natural y sana de la web». Los productos se agotan, los artículos se eliminan y las campañas terminan, así que es normal que cualquier web con cierto recorrido acumule URLs que ya no existen. Que aparezcan en Search Console no significa que haya que corregirlas todas.
Eso sí, matizó que arreglar un 404 es «totalmente opcional, pero puede ser una decisión de negocio inteligente». Su ejemplo fue el de una tienda online que elimina la ficha de un producto muy popular: si quien llega desde un enlace o un marcador se encuentra con una página de error en blanco, la tienda puede estar perdiendo ventas.
Tres pasos para gestionar las páginas que desaparecen
Según el resumen de Search Engine Journal, Google propone un enfoque en tres pasos. El primero es redirigir solo cuando existe un sustituto real: una redirección 301 uno a uno hacia una página muy parecida, como la versión actualizada de un artículo o el modelo nuevo de un mismo producto.
El segundo es devolver un código 404 o 410 cuando no hay ninguna página equivalente. Prommawin recalcó que es lo normal y lo esperado, y que no perjudica al SEO de la web. El tercero es hacer que la página de error sea útil: un mensaje amable, una barra de búsqueda y enlaces a las principales categorías o a los contenidos más recientes.
Prommawin también advirtió contra una práctica muy extendida: redirigir todas las páginas eliminadas a la portada. Según explicó, confunde a los usuarios, que esperaban encontrar algo concreto, y además ensucia los datos de analítica, porque mezcla visitas que nada tienen que ver con la página de inicio.
Por qué Google insiste en este mensaje
El contexto ayuda a entenderlo. Search Console muestra los 404 de forma muy visible en sus informes de indexación, y muchos propietarios de webs los interpretan como un fallo grave que hay que resolver cuanto antes. Google lleva años repitiendo que no es así, pero la duda vuelve una y otra vez, sobre todo tras migraciones, rediseños o limpiezas de contenido.
Search Engine Journal añade en su análisis que los 404 no consumen presupuesto de rastreo del mismo modo que los errores de servidor, aunque esta afirmación es una conclusión del medio y no una cita textual del podcast. En cualquier caso, la diferencia es clara: un 404 indica que algo ya no existe, mientras que un error 5xx indica que el servidor tiene problemas, y eso sí puede frenar el rastreo.
Qué deberían hacer los profesionales del SEO
La recomendación práctica es auditar los 404 por su valor, no por su número. Conviene cruzar la lista de Search Console con los datos de analítica y de enlaces externos para identificar las URLs eliminadas que todavía reciben visitas, enlaces de calidad o ventas, y decidir en esos casos si existe un sustituto razonable al que redirigir.
Para el resto, lo correcto es dejar que devuelvan un 404 o un 410 y olvidarse. En una tienda online o un medio con miles de URLs, eso ahorra mucho trabajo inútil. Y en WordPress, donde la mayoría de temas incluyen una plantilla 404 muy básica, merece la pena dedicar un rato a personalizar esa página con buscador, enlaces útiles y un mensaje claro: no mejora el ranking, pero puede evitar que un visitante se marche.