
Google ha empezado a ofrecer a los propietarios de sitios web la posibilidad de excluirse de sus funciones de búsqueda con inteligencia artificial sin perder su posición en los resultados de búsqueda tradicionales. Sin embargo, según la información recogida por Search Engine Journal, los datos que harían falta para tomar esa decisión de forma informada —especialmente los clics procedentes de las respuestas con IA— todavía no están disponibles en las herramientas que Google ha puesto en marcha.
Qué ha cambiado esta semana para los editores web
En la misma semana, tres novedades llegaron al mismo tiempo. Por un lado, la Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido (CMA) impuso a Google un requisito de conducta con carácter legal que obliga a la compañía a permitir que los editores puedan retirar su contenido de las funciones de búsqueda con IA y del entrenamiento de modelos de IA. Además, la normativa exige que Google no penalice a los sitios que elijan desactivar estas funciones.
Por otro lado, Google comenzó a probar de forma voluntaria un nuevo interruptor en Search Console con un grupo limitado de propietarios de sitios web en el Reino Unido. Según la compañía, este control permite excluir el dominio de AI Overviews, AI Mode y AI Overviews en Discover. Google ha confirmado que la exclusión no se usará como señal de ranking en la búsqueda orgánica estándar.
Además, Google ha empezado a desplegar informes de rendimiento en IA dentro de Search Console, que muestran con qué frecuencia aparecen las páginas de un sitio en las respuestas generadas por inteligencia artificial, desglosado por página y por país. Según la propia compañía, se añadirán más datos con el tiempo, aunque no ha concretado qué métricas llegarán ni cuándo.
El problema: los informes muestran impresiones, pero no clics
Aquí está el quid de la cuestión. Según recoge Search Engine Journal, las notas interpretativas de la CMA establecen claramente tres tipos de datos que Google debería proporcionar para que los editores puedan tomar decisiones con criterio:
- Impresiones: cuántas veces aparece el contenido del editor en las funciones de IA. Este dato sí está disponible en los nuevos informes.
- Datos de engagement: incluyendo los clics que llegan al sitio web desde los enlaces dentro de las respuestas de búsqueda generativa con IA.
- Tasa de clics (CTR): el porcentaje de usuarios que hacen clic en un enlace a ese editor dentro de una respuesta generada por IA de Google.
Según las notas interpretativas de la CMA, estos datos deberían además estar separados de los resultados de búsqueda orgánica y entregarse a través de una plataforma accesible, como Google Search Console. De momento, los informes disponibles solo cubren impresiones. Los clics y el CTR no están incluidos todavía.
La reacción del sector SEO no ha sido precisamente entusiasta
Entre los profesionales del SEO, la reacción ante los nuevos informes ha sido agridulce. La consultora SEO Aleyda Solís señaló en LinkedIn que los informes no parecen incluir datos de clics ni información sobre consultas o temas, aunque reconoció que «es un comienzo». Joy Hawkins, propietaria de Sterling Sky, fue más directa en X: según recoge la publicación, escribió que solo podía imaginar por qué Google no incluiría los datos de clics.
Glenn Gabe, presidente de G-Squared Interactive, resumió el sentimiento general con una frase que circuló rápidamente: según la fuente, escribió que los informes de IA llegando a Search Console eran una gran noticia, pero que la ausencia de datos de clics era todo lo contrario. No es la primera vez que se plantea esta crítica: desde hace meses, Google ha ido añadiendo más enlaces a sus respuestas de IA sin publicar datos de clics para que los editores puedan evaluar el impacto real en su tráfico.
Cómo llegamos hasta aquí: el contexto regulatorio
Este movimiento no ha surgido de la nada. En octubre del año pasado, la CMA designó a Google como empresa con estatus de mercado estratégico en el sector de la búsqueda en el Reino Unido. En enero, abrió una consulta sobre requisitos de conducta, y ese mismo día Google anunció que estaba «explorando» la posibilidad de permitir a los sitios desactivar las funciones de búsqueda generativa con IA. Para marzo, ese lenguaje ya había cambiado de «explorando» a «desarrollando».
En mayo, Google presentó cambios en la búsqueda con IA en su conferencia Google I/O. En junio, la CMA hizo efectivo el requisito de conducta. Según la publicación, el Reino Unido se convierte así en el primer mercado donde coexisten una obligación regulatoria y un control voluntario de plataforma para la búsqueda con IA al mismo tiempo. Google no ha precisado si su interruptor en Search Console pretende satisfacer formalmente el requisito de la CMA.
Qué supone esto para los editores y profesionales del marketing
La consultora freelance Natalie Arney lo resumió en LinkedIn con una metáfora que capta bien la situación: según recoge Search Engine Journal, escribió que una de las medidas da a los editores «la puerta de salida» y la otra muestra «lo que costaría cruzarla». El problema es que, con los datos disponibles ahora mismo, esa decisión se tiene que tomar a ciegas en parte.
Un editor que decida excluirse antes de tener los datos de clics podría estar renunciando a tráfico que aún no puede medir. Uno que decida quedarse aprende algo de los nuevos informes, pero trabaja solo con impresiones. Según los datos facilitados por Search Engine Journal, para quienes asesoran a clientes, estos informes ofrecen por primera vez una visión específica de cómo aparece un sitio en las respuestas de búsqueda con IA, algo que hace apenas una semana no existía.
Los plazos que marcan el calendario
El requisito de conducta de la CMA ya está en vigor, pero algunas obligaciones no empiezan hasta diciembre. Los controles a nivel de página —es decir, poder excluir URLs concretas en lugar de todo el dominio— tienen un plazo de implementación hasta marzo de 2027, según la información publicada por la autoridad regulatoria.
La CMA tiene previsto anunciar medidas adicionales sobre el negocio de búsqueda de Google en las próximas semanas. Según la fuente, Google ha indicado que planea desplegar globalmente tanto el requisito de conducta como los controles de Search Console, aunque de momento solo se están probando con sitios web del Reino Unido. La Ley de Mercados Digitales de la UE y el caso antimonopolio del Departamento de Justicia en EE.UU. cubren territorios similares, por lo que el desarrollo en el Reino Unido servirá de referencia para esas negociaciones.
La clave estará en si Google añade los datos de clics y CTR antes de que los editores tengan que tomar decisiones definitivas sobre su presencia en la búsqueda con IA.
En definitiva, la opción de exclusión existe ya sobre el papel, pero el cuadro completo para usarla con rigor todavía no está disponible. Para los profesionales del SEO y los responsables de medios digitales, la recomendación práctica que se desprende del análisis es clara: monitorizar los nuevos informes de Search Console, establecer una línea base de impresiones y esperar a que lleguen los datos de clics antes de tomar decisiones irreversibles sobre la participación en las funciones de búsqueda con IA de Google.
Fuente: https://www.searchenginejournal.com/google-gives-sites-ai-search-opt-out-but-not-the-data-to-use-it/577978/