
Google ha actualizado su documentación oficial sobre crawl budget con dos novedades relevantes para webmasters y profesionales del SEO. Según la información publicada por Search Engine Journal el 3 de agosto de 2026, los cambios afectan a cómo Googlebot gestiona la capacidad de rastreo de un sitio web y a una nueva recomendación técnica: usar el código de respuesta HTTP 304 para páginas que no han cambiado. Una pequeña actualización con implicaciones prácticas nada despreciables.
Qué es el crawl budget y por qué importa
El crawl budget es, en esencia, el número de páginas que Googlebot está dispuesto a rastrear en un sitio web durante un periodo determinado. No es un recurso infinito. Según la propia documentación de Google, este concepto es especialmente relevante para sitios de gran tamaño, como portales con más de un millón de páginas, y para webs medianas con más de 10.000 URLs que cambian con frecuencia.
Aunque la guía oficial no está pensada para cualquier web pequeña, entender cómo funciona el rastreo ayuda a cualquier profesional SEO a tomar mejores decisiones técnicas. Optimizar el crawl budget significa, en la práctica, que Googlebot dedique su tiempo a las páginas que realmente importan, en lugar de malgastarlo en contenido sin valor o en URLs que no han cambiado desde la última visita.
Los rastreadores de Google comparten la capacidad de rastreo del sitio
Una de las dos novedades que Google ha incorporado a su documentación aclara algo que no estaba explicitado hasta ahora: todos los rastreadores de Google comparten el límite de crawl budget de un mismo sitio web. De acuerdo con el texto añadido, aunque cada rastreador tiene una demanda de rastreo diferente, el límite de capacidad es compartido entre todos ellos.
Esto tiene consecuencias directas. Si, por ejemplo, Googlebot-Image —el bot especializado en imágenes— está realizando un gran volumen de rastreo en un momento dado, esto puede reducir la capacidad disponible para que el Googlebot principal indexe otras páginas del sitio. Según los datos facilitados por Search Engine Journal, este comportamiento aplica a todos los rastreadores de Google que visiten una misma web de forma simultánea o en periodos cercanos.
La implicación práctica es clara: no solo hay que pensar en el rastreo del contenido HTML, sino también en cómo los bots especializados en imágenes, vídeos u otros recursos pueden estar consumiendo parte del presupuesto total. Una web con muchas imágenes sin optimizar podría estar perjudicando sin saberlo la indexación de su propio contenido principal.
La recomendación del código 304: menos trabajo para el servidor, más eficiencia para Google
La segunda novedad es quizás la más accionable para equipos técnicos. Según la documentación actualizada de Google, se recomienda implementar el código de respuesta HTTP 304 (Not Modified) para las páginas que no hayan cambiado desde la última vez que Googlebot las rastreó. La lógica es sencilla: si una página no ha cambiado, no tiene sentido servirla de nuevo al completo.
Según la Mozilla Developer Network, el código 304 indica que no es necesario retransmitir el recurso solicitado. A diferencia de lo que podría parecer por su clasificación técnica dentro de los códigos 3xx —que se asocian habitualmente con redirecciones—, el 304 no redirige a ningún lado. Simplemente le dice al cliente (en este caso, a Googlebot) que use la versión almacenada en caché, porque el contenido no ha variado.
De acuerdo con la actualización de Google, devolver un 304 le indica al rastreador que reutilice la versión cacheada, lo que ahorra ancho de banda del servidor y recursos de procesamiento. En sitios grandes con miles o millones de páginas estáticas o que se actualizan con poca frecuencia, este pequeño ajuste técnico puede traducirse en un ahorro significativo de recursos.
Cómo implementar el código 304 en la práctica
Para que un servidor devuelva un 304 correctamente, es necesario implementar el soporte para caché HTTP condicional. Esto se gestiona mediante dos mecanismos principales que el servidor debe conocer y comparar con las cabeceras de la petición de Googlebot:
- ETag: un identificador único que cambia cada vez que el contenido de la página se modifica. Si el ETag enviado por el bot coincide con el del servidor, este responde con un 304.
- Last-Modified: una cabecera que indica la fecha y hora de la última modificación del recurso. Si el bot ya tiene una versión más reciente o igual, el servidor puede responder con 304.
La mayoría de servidores web modernos como Apache, Nginx o Caddy soportan estos mecanismos de forma nativa o con configuración mínima. En entornos con CMS como WordPress, existen plugins de caché que gestionan estas cabeceras automáticamente, aunque conviene verificar que estén correctamente configurados y que no interfieran con la entrega de contenido actualizado.
Qué webs deberían prestar atención a esta actualización
Según los datos facilitados por la fuente, la documentación de Google sobre crawl budget está orientada principalmente a dos perfiles de sitio web: portales con más de un millón de páginas y sitios medianos con más de 10.000 URLs que cambian con mucha frecuencia. Un blog personal o una web corporativa estándar probablemente no necesite preocuparse por estos ajustes de forma urgente.
Sin embargo, hay sectores donde esta optimización puede marcar una diferencia real. Los ecommerce con grandes catálogos de productos, los portales de noticias con archivos extensos, los agregadores de contenido o los sitios con mucha generación automática de URLs son casos donde el crawl budget es un factor crítico. En esos contextos, cada petición que Googlebot ahorra es una oportunidad para que el bot rastree algo más relevante.
El contexto de la actualización: más que dos líneas nuevas
Según informa Search Engine Journal, las dos adiciones descritas en este artículo no son los únicos cambios en la documentación de Google. De acuerdo con la fuente, hay otras modificaciones menores repartidas por el documento que buscan hacer la documentación más precisa, aunque sin introducir conceptos nuevos de relevancia.
Este tipo de actualizaciones silenciosas en la documentación oficial de Google son habituales y a menudo pasan desapercibidas. Sin embargo, revisar periódicamente los cambios en las guías técnicas de Google es una práctica recomendable para cualquier equipo SEO que quiera mantenerse al día con las expectativas reales del buscador sobre cómo deben comportarse los servidores web. En este caso, la recomendación del 304 es concreta, implementable y, según la compañía, beneficiosa tanto para el sitio como para el propio proceso de rastreo.