
Meta ha retirado del código de su aplicación de inteligencia artificial los elementos relacionados con el reconocimiento facial, apenas unos días después de que la revista especializada Wired publicara un reportaje revelando su existencia. Según la información difundida por ese medio el pasado 4 de junio de 2026, la compañía había introducido en silencio esos fragmentos de código en su app Meta AI, aunque, de acuerdo con las fuentes consultadas por Wired, los elementos no estaban activados en ese momento.
Qué decía el reportaje de Wired y cómo reaccionó Meta
Según el reportaje de Wired, Meta había insertado en su aplicación Meta AI elementos de código de identificación facial que, aunque inactivos, apuntaban a una posible activación futura. La noticia no cayó nada bien en las oficinas de la compañía. Andy Stone, portavoz de Meta, respondió el mismo 4 de junio con una publicación en X (antes Twitter) en la que, según recoge Social Media Today, calificó el artículo de «chapucero», «intelectualmente deshonesto» y de ser «puro clickbait impulsado por el activismo».
Sin embargo, y según el análisis de Social Media Today, la crítica pública llegó antes de que la empresa eliminara el código, lo que, a juicio de esa publicación, parece haber sido un intento de invalidar el reportaje antes de proceder a dar marcha atrás. Pocos días después de las declaraciones del portavoz, el código fue retirado.
Por qué Meta quiere el reconocimiento facial en sus gafas de IA
Esto no es la primera vez que se habla del tema. Según informaciones publicadas en febrero de 2026 por The New York Times, Meta lleva tiempo buscando la manera de integrar el reconocimiento facial en sus gafas inteligentes con IA sin generar una oleada de críticas. De acuerdo con ese diario, una comunicación interna de la compañía habría explicado la estrategia en términos bastante explícitos:
«Lanzaremos [la función de reconocimiento facial en las gafas de IA] durante un entorno político dinámico en el que muchos grupos de la sociedad civil que esperaríamos que nos atacasen tendrán sus recursos centrados en otras preocupaciones.»
Según los datos facilitados por Social Media Today, la funcionalidad permitiría a los usuarios de las gafas Meta identificar a personas desconocidas en tiempo real y obtener información sobre ellas a través del asistente de inteligencia artificial integrado en el dispositivo. Una capacidad que, sobre el papel, suena muy útil, pero que levanta serias dudas en materia de privacidad.
El historial de Meta con el reconocimiento facial es complicado
Para entender por qué Meta camina de puntillas alrededor de este tema, hay que recordar lo que pasó en 2021. Ese año, la entonces Facebook se vio obligada a desactivar por completo su sistema de reconocimiento facial en la red social, tras una fuerte reacción de los usuarios y una investigación en profundidad sobre el uso de datos biométricos que la plataforma había estado recopilando durante años, en gran parte a través del etiquetado automático de fotos.
Ese episodio llegó además en un momento de especial sensibilidad para la empresa, todavía en plena gestión del impacto del escándalo de Cambridge Analytica, que había derivado en múltiples investigaciones sobre las prácticas de recopilación de datos de Facebook. La situación fue tan dañina para la imagen corporativa que la compañía acabó cambiando su nombre a Meta, en un intento de reposicionarse y pasar página.
Una vuelta al reconocimiento facial por la puerta de atrás
A pesar de ese pasado turbulento, según el análisis de Social Media Today, Meta ha ido reintroduciendo gradualmente funciones de reconocimiento facial en distintos formatos y con distintas justificaciones, como su uso para la seguridad de cuentas o la verificación de identidad mediante selfis en vídeo. La diferencia es que lo ha hecho de forma discreta y progresiva, buscando no despertar la atención mediática.
La inclusión del código en la app Meta AI encaja, según las fuentes analizadas, con esa estrategia de avanzar poco a poco hacia la activación del reconocimiento facial en sus dispositivos de IA, esperando el momento más oportuno para hacerlo sin generar controversia. El problema es que, en esta ocasión, alguien se dio cuenta antes de tiempo.
Qué implica esto para los usuarios y la privacidad
Más allá de las maniobras corporativas, el fondo del asunto es relevante para cualquier persona que use o contemple usar las gafas inteligentes de Meta. Si la función llegara a activarse, cualquier usuario podría apuntar sus gafas hacia otra persona y obtener información personal sobre ella sin que esa persona lo supiera ni diera su consentimiento. Un escenario que, según los grupos de defensa de los derechos digitales, plantea riesgos muy serios.
Entre las principales preocupaciones que distintas organizaciones han trasladado públicamente en torno a esta tecnología destacan las siguientes:
- Identificación no consentida de personas en espacios públicos.
- Acumulación masiva de datos biométricos sin supervisión clara.
- Posible uso de esa información con fines publicitarios o comerciales.
- Riesgo de acoso, vigilancia o persecución de individuos.
- Falta de marcos legales claros en muchos países para regular este tipo de tecnología.
Según el análisis de Social Media Today, Meta parece estar esperando el momento político adecuado para dar este paso, consciente de que la reacción pública podría ser intensa si el lanzamiento no se gestiona con cuidado. La retirada del código, más que un abandono definitivo de la idea, se interpreta como una pausa táctica.
Lo que viene a continuación
De momento, Meta no ha confirmado ni descartado oficialmente sus planes para integrar el reconocimiento facial en sus gafas de IA de forma activa. Según la información disponible, la empresa ha eliminado el código tras el reportaje de Wired, pero su historial sugiere que el proyecto no ha sido abandonado, sino simplemente aplazado.
Lo que está claro es que la carrera por integrar la inteligencia artificial en dispositivos wearables está acelerando a marchas forzadas, y que el reconocimiento facial es una de las funciones más codiciadas por las grandes tecnológicas. Cómo se gestione el equilibrio entre utilidad y privacidad marcará en gran medida la aceptación social de estos productos en los próximos años.
Fuente: https://www.socialmediatoday.com/news/meta-walks-back-facial-recognition-in-ai-app/822316/