
Midjourney, la empresa que todos conocíamos por generar imágenes con inteligencia artificial a partir de texto, acaba de dar un giro que ha pillado a contrapié a medio internet. Según la nota de prensa difundida por la compañía, ha puesto en marcha una nueva división llamada Midjourney Medical, centrada en un escáner corporal capaz de generar un mapa completo del cuerpo humano en apenas un minuto. La propia empresa reconoce que se trata de «algo un poco raro y un poco loco», pero también lo presenta como un proyecto «espectacular y lleno de esperanza». El anuncio incluye además un segundo producto, un spa pensado para alojar estos escáneres de forma cotidiana, sin que la experiencia se sienta como una visita al médico.
Qué es el Midjourney Scanner y cómo funciona
Según la nota de prensa, el dispositivo recibe el nombre de Midjourney Scanner y utiliza una tecnología que la compañía denomina «ultrasonic CT». El proceso empieza cuando la persona se sube a una plataforma que desciende lentamente, a unos 5 centímetros por segundo, dentro de una piscina poco profunda iluminada con luz dorada. Mientras baja, el cuerpo atraviesa un anillo formado por medio millón de diminutos sensores, cada uno del tamaño de un grano de arena, que funcionan a la vez como altavoz y micrófono.
De acuerdo con la fuente, cada uno de esos sensores emite ondas ultrasónicas y registra cómo rebotan al chocar contra el cuerpo, generando terabytes de información por segundo. La compañía lo compara con tener que ver 500 horas de vídeo en alta definición por cada segundo de escaneo. Toda esa información viaja después a un clúster de miles de ordenadores que se encargan de reconstruir las ondas en imágenes tridimensionales del interior del cuerpo, con una resolución que, según los datos facilitados, llega a fracciones de milímetro.
Un proceso pensado para durar solo un minuto
El objetivo declarado por Midjourney es que todo el proceso, desde que la persona entra en el agua hasta que sale, no supere los 60 segundos. Para ponerlo en perspectiva, la compañía recuerda que una resonancia magnética tradicional puede tardar entre 60 y 90 minutos. Eso convertiría al escáner, según defiende la fuente, en una alternativa mucho más rápida y, previsiblemente, más barata que las máquinas que se usan hoy en los hospitales.
La empresa insiste en que no hay radiación ni campos magnéticos potentes de por medio, solo agua y sonido. Sin embargo, conviene matizar que, según ha podido confirmarse de forma externa, el prototipo actual estaría aún lejos de esa cifra ideal: medios especializados han señalado que las pruebas reales tardarían más bien unos 20 minutos y que, hasta el momento, solo se habría escaneado a una docena de personas.
La tecnología detrás del anillo de sensores
Una parte importante de esta historia, que no aparece de forma destacada en el comunicado original de Midjourney, tiene que ver con quién ha fabricado realmente el hardware. Según informaciones posteriores, el sistema de ultrasonidos ha sido desarrollado junto a Butterfly Network, una empresa especializada en tecnología de ultrasonidos, mediante un acuerdo de codesarrollo firmado en noviembre de 2025 que podría suponerle a esta última hasta 74 millones de dólares en cinco años.
De acuerdo con declaraciones del consejero delegado de Butterfly Network recogidas por la prensa, el sistema cuenta con cerca de medio millón de sensores trabajando de forma simultánea y más de dos petaflops de capacidad de cálculo. La fuente original de Midjourney, por su parte, explica que el reto técnico principal está en transformar todas esas ondas sonoras en imágenes nítidas, algo que nunca se había logrado antes a esta escala.
- Medio millón de microsensores actuando como altavoz y micrófono a la vez.
- Terabytes de datos generados cada segundo durante el escaneo.
- Reconstrucción de imágenes en 3D comparables, según la compañía, a una resonancia magnética.
El Midjourney Spa, la cara más visible del proyecto
Para integrar esta tecnología en la vida diaria, Midjourney ha anunciado también la apertura de su primer Midjourney Spa, que estará ubicado en San Francisco y que, según el calendario facilitado por la compañía, abrirá sus puertas a finales de 2027. La idea, según explica la propia empresa, es construir un espacio que la gente quiera visitar aunque no hubiera ningún escáner de por medio: bañeras de hidromasaje, saunas, baños de hielo y salas con luz dorada donde, de paso, te hacen un escaneo corporal completo.
«Los escaneos son un efecto secundario. Apenas piensas en ellos cuando vas al spa. Pero de repente tienes una enorme biblioteca de datos sobre tu salud», señala la nota de prensa. Según los datos facilitados, el spa funcionará las 24 horas del día y, en su primera fase, contará con diez escáneres instalados, una cifra con la que la compañía asegura que podría realizar más escaneos corporales al año que todas las máquinas de resonancia magnética del mundo juntas.
Una hoja de ruta que llega hasta 2031
Midjourney ha detallado también sus planes a medio y largo plazo. Según la fuente, los próximos doce meses se dedicarán a perfeccionar los algoritmos y el hardware, realizar ensayos de investigación y avanzar hacia una segunda generación del escáner. En 2028 llegaría la tercera generación, con un chip totalmente personalizado que, según la compañía, marcará un salto de calidad «día y noche» respecto a las versiones anteriores.
El objetivo final, según los datos facilitados por la empresa, es contar en 2031 con una flota de más de 50.000 escáneres repartidos por todo el mundo, capaces de realizar en conjunto mil millones de escaneos al mes. Esa cifra, recuerda la fuente, bastaría en teoría para ofrecer un escaneo mensual a mil millones de personas, una parte significativa de la población mundial.
El papel de la FDA y las dudas regulatorias
La propia Midjourney reconoce en su comunicado que la regulación será uno de los principales obstáculos del proyecto. Según explica la compañía, cualquier capacidad de diagnóstico médico necesita la aprobación de la FDA (la agencia reguladora de medicamentos y alimentos de Estados Unidos), por lo que de momento el dispositivo solo ofrecerá mapas de composición corporal, es decir, datos sobre músculo, grasa, hueso y órganos, sin entrar todavía en el terreno del diagnóstico clínico.
La fuente añade que la compañía irá enviando resultados de pruebas a la FDA de manera progresiva para ir ampliando las capacidades del dispositivo con el tiempo. Aun así, especialistas en radiología han expresado dudas públicas sobre el alcance real de la tecnología, señalando que el ultrasonido tiene limitaciones físicas conocidas para atravesar hueso, aire y tejidos profundos, lo que podría dejar fuera del alcance del escáner ciertas zonas del cuerpo.
Las promesas sobre salud y prevención
Uno de los puntos más llamativos del comunicado es la cifra que maneja la propia Midjourney sobre el impacto potencial de esta tecnología. Según la nota de prensa, la compañía considera «completamente posible» que, con suficiente capacidad de imagen temprana, el mundo pudiera llegar a evitar el 30% de todas las muertes y el 50% de todos los costes sanitarios. Son cifras que la propia empresa reconoce como una proyección a futuro, no como un resultado ya comprobado.
La idea de fondo, según explica la fuente, es que disponer de datos frecuentes sobre el propio cuerpo permitiría a las personas detectar cambios antes, hablar con médicos y entrenadores con más información, y ajustar hábitos de vida de forma más temprana. La compañía lo plantea como un cambio cultural en la relación de las personas con su propia salud, más que como una herramienta puramente médica.
Una empresa sin inversores que pide ayuda a su comunidad
Midjourney recuerda en su comunicado que, a diferencia de otras grandes compañías de inteligencia artificial, no tiene inversores externos y se financia gracias a los pagos de sus usuarios habituales, lo que la lleva a definirse como un «laboratorio de investigación respaldado por la comunidad». Según la fuente, esta financiación particular es también la que les permite, dicen, asumir en solitario el coste del primer spa.
«Queremos que penséis en lo que más os ilusiona de nuestros escáneres. Queremos saber cómo imagináis nuestros spas», señala la compañía en su comunicado, invitando a la comunidad a participar en el diseño del proyecto.
La empresa anuncia que irá publicando actualizaciones periódicas, nuevas imágenes de los escaneos y avances del diseño del spa a medida que el proyecto avance. Según los datos facilitados, ya existe una lista de espera abierta para acceder al futuro spa de San Francisco, así como una convocatoria para participar como voluntario en los próximos ensayos clínicos.
Por qué este anuncio ha sorprendido tanto
Más allá de los detalles técnicos, lo que ha generado más ruido es lo inesperado del movimiento. Midjourney se hizo famosa por su herramienta de generación de imágenes con IA, y pasar de ahí a fabricar hardware médico de alta precisión es un salto que pocos veían venir. Según recogen distintos medios, el propio responsable de la compañía llegó a calificar el dispositivo como «la primera tecnología de imagen médica de cuerpo completo completamente nueva en cinco décadas».
Habrá que esperar a los próximos meses para comprobar si las promesas de velocidad, coste y precisión se sostienen fuera del laboratorio. De momento, según confirma la propia nota de prensa, el proyecto está todavía en una fase muy inicial, con apenas una docena de personas escaneadas y un calendario que se extiende hasta el año 2031 para alcanzar la escala que la compañía tiene en mente.
Fuente: https://www.midjourney.com/medical/blogpost