
OpenAI ha logrado un récord histórico de ingresos en la primera mitad de 2025, superando los 4.300 millones de dólares. Pero detrás de esta cifra, según informes financieros, se esconde una quema de efectivo igual de impresionante: 2.500 millones de dólares, principalmente por la inversión en su ambicioso desarrollo de inteligencia artificial y el funcionamiento de ChatGPT.
Una primera mitad de año con cifras de vértigo
De acuerdo con datos facilitados a los accionistas, OpenAI ha generado un incremento del 16% respecto a todo el año pasado, una señal de que la demanda por ChatGPT y otros servicios sigue al alza. Sin embargo, su gasto en investigación y desarrollo ha alcanzado los 6.700 millones de dólares en este primer semestre, casi doblando las cifras de 2024.
La compañía ha reconocido que algunas de sus mayores partidas no son en efectivo, como las compensaciones en acciones para empleados, que llegaron a casi 2.500 millones de dólares en este periodo, reflejando la feroz competencia por talento especializado en IA.
Pese a este ritmo de gasto, OpenAI mantiene una sólida posición de liquidez, con 17.500 millones de dólares en efectivo y valores de mercado al cierre del trimestre, tras recibir una inyección de 10.000 millones en junio y preparar una ronda adicional de 30.000 millones.
Una valoración que se dispara en el mercado
Según la fuente, OpenAI se encuentra en plena oferta de recompra de acciones, con una valoración que ronda los 500.000 millones de dólares para su rama con fines de lucro. Esto supone casi el doble que a principios de año, y una sexta parte de lo que vale Google, que el año pasado declaró más de 100.000 millones en beneficios netos.
Invertir en OpenAI se ha convertido en objetivo para gigantes como SoftBank y Thrive Capital, que buscan entrar en esta operación a un precio muy superior al de hace solo unos meses.
La compañía proyecta, según estimaciones anteriores, alcanzar 200.000 millones de dólares en ingresos para 2030, aunque con un coste igualmente astronómico. Se prevé que hasta 2029 quemará 115.000 millones antes de generar efectivo positivo.
El reto de escalar infraestructura y usuarios
Uno de los mayores desafíos de OpenAI es su infraestructura tecnológica. Sus planes incluyen gastar cerca de 450.000 millones de dólares en servidores hasta 2030, la mayoría alquilados a proveedores en la nube como Microsoft. Además, ya están recaudando decenas de miles de millones para construir sus propios centros de datos.
En este frente, Nvidia ha firmado una carta de intenciones para invertir hasta 100.000 millones de dólares en forma de capital, basados en capacidad instalada de centros de datos de 1 gigavatio cada uno.
Al mismo tiempo, OpenAI quiere consolidar su dominio en el mercado de chatbots para consumidores, con el objetivo de alcanzar 1.000 millones de usuarios semanales a finales de este año, frente a los aproximadamente 500 millones en marzo.
El marketing también consume millones
Además del gasto en I+D, la compañía ha duplicado su inversión en ventas y marketing hasta los 2.000 millones de dólares en el primer semestre. Este empuje incluye campañas masivas como anuncios en la Super Bowl, que reflejan su ambición de consolidar presencia de marca.
No obstante, la presión de su acuerdo con Microsoft implica entregar el 20% de sus ingresos. Según informes, esta cifra se reducirá con el tiempo, permitiendo un ahorro de 50.000 millones hasta 2030.
El resultado operativo no es alentador: un pérdida de 7.800 millones en el primer semestre, con un déficit neto total que alcanza los 13.500 millones de dólares, más de cuatro veces lo perdido en el mismo periodo de 2024.
Competencia creciente y futuro incierto
En el panorama competitivo, OpenAI debe defender su posición frente a rivales en inteligencia artificial, tanto por usuarios como por talento especializado. Este entorno de alta demanda presiona aún más sus gastos y previsiones.
La compañía ha entregado también cientos de millones en acciones a socios que proveen servidores, buscando reducir su consumo de efectivo. En 2025, esta cifra rondó los 670 millones, menos que el año pasado, lo que podría indicar ajustes en su estrategia de provisión tecnológica.
Pese a la enorme quema de efectivo y las pérdidas multimillonarias, OpenAI, según los datos disponibles, sigue siendo uno de los actores más atractivos para los inversores, gracias a sus perspectivas de crecimiento y a un mercado que aún está lejos de saturarse.
Fuente: https://www.theinformation.com/articles/openais-first-half-results-4-3-billion-sales-2-5-billion-cash-burn